Con la relocalización de las piletas de sal, la firma espera el visto bueno del Gobierno para instalar la mina.
La empresa minera Río Tinto está a un paso de lograr la aprobación del impacto ambiental que otorga la Secretaría de Medio Ambiente de la Provincia y que le permitirá extraer potasio de suelo malargüino.
El proyecto que lleva en análisis más de un año registró avances en los últimos días, cuando distintos organismos públicos visitaron la nueva localización de las piletas de potasio, aspecto que fue objetado por el Comité Interprovincial del Río Colorado (Coirco).
"Se propuso trasladar el depósito de sal de su sitio primario a 5 kilómetros del río hacia otro a 18. No había ningún argumento técnico para pensar en otro lugar, pero quisimos demostrar nuestra buena fe y dejar conformes a todos, más allá de que la opinión del Coirco no incide en la aprobación", confió una fuente de la empresa.
En este sentido, el secretario de Medio Ambiente, Guillermo Carmona, ratificó el viaje en los primeros días de julio a Malargüe. "Se ha hecho una visita de distintos organismos públicos y un representante del Coirco, que era el que había cuestionado más fuertemente ese aspecto", confirmó el funcionario.
En los hechos, este gesto deja a Río Tinto a poco más que nada de conseguir la aprobación para su emprendimiento minero no metalífero.
Sin embargo, desde los despachos oficiales evitan emitir una declaración a favor del proyecto. "El Gobierno no anticipa ningún tipo de posición respecto al impacto ambiental, ya que la relocalización del pasivo ambiental es una evaluación técnica", agregó Carmona.
Desde la Secretaría de Medio Ambiente explicaron que el expediente se encuentra en la última etapa de revisión y, si bien no confirmaron la aprobación del estudio de impacto ambiental, destacaron que la empresa ha cumplido con todos los requisitos exigidos desde el área.
Hay que recordar que la compañía anglo-australiana consiguió que luego de un arduo debate en la Casa de las Leyes se le otorgara el permiso para usar el agua del río Colorado.
El problema radicó en que Mendoza sólo puede explotar aquel cauce hasta 34 metros cúbicos, y Río Tinto extraerá un metro cúbico por segundo, siendo el primer proyecto minero en contar con la aprobación.
Además del estudio de impacto ambiental, la minera también realizó una audiencia pública en Malargüe, en diciembre pasado, para explicar el procedimiento que se usará en la extracción del mineral.
Desde la empresa anglo-australiana remarcaron que luego de que obtengan los permisos requeridos por Ambiente, comenzarán a construir la mina, la cual necesitará de un intenso trabajo que llevará 30 meses, aproximadamente.
Río Tinto invertirá en la provincia unos US$ 1.000 millones y dará trabajo a 1.170 empleados directos y 14.600 indirectos.
Facundo Sosa, Diario Ciudadano Mendoza, 17 – 07 - 08

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